This week: write about the woman sleeping above.
sábado 21 de enero de 2012
viernes 30 de diciembre de 2011
Se cierra el telón...
Después de todo, la vida sigue siendo un baile de máscaras
Se cierra el telón y llega la hora de quitarse los zapatos.
Las pantimedias
Desleídas. Inservibles desde la última escena.
Lo más harto de eliminar son los rastros de maquillaje
El antifaz deja una sombra.
Un registro de la puesta en escena.
Las luces y las sombras
El peor momento es enfrentarse al espejo
Que ofrece el rostro real
Suavizado a punta de vaselina.
Es medianoche.
A tiempo para la otra función.
Un antiguo amante agazapado entre el público.
Sentado en el palco de honor.
No veo la hora de terminar este diálogo íntimo
Para encontrarme con él.
Tras bastidores.
Sin reflejos. Ni aplausos ni música de fondo.
Solo los pasos acelerados de los asistentes
Que emergen del teatro, hacia la calle.
Libres, al fin.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
miércoles 14 de diciembre de 2011
Si ella pudiera (como ayer) querer sin presentir, por Valeria Bonifaccio
Dark Hair eyes Girl Keeping Secret GUAYASAMIN
Al fin, en la otra orilla. Se cuestiona y muere y su pregunta crece y la almohada se mancha de rimel y ansiedades. Su regazo en guerra empuñado amanece secretando los restos de su antigua agonía. Ha encontrado los cofres, las arcas que perduran, el brillo del amor y el agua de su sed que ya pronto madura. Su eco renovado, exfoliado e ileso retumba en la alborada.
La gruta azul salina llena de sol la habita, la acuna en su placenta de miel y a su paso se arrodilla el oleaje.
Y la espuma le alfombra los pies entumecidos, sus nuevos estandartes, su agónica milicia que hoy se queda sin causa.
Ya ha puesto los andamios.
Ya ha cabalgado el cielo, arando entre las nubes, y ya abrió los portones encendiendo las luces. Y en el negro azabache que cae por su espalda le brilla la esperanza, las flores, las guirnaldas. Mas se apagan, se quiebran, se empañan con rozarlas. Es tan frágil la dicha en la desesperanza…
Es como si en la luz no pudiera ver nada. Y el frío la acechara raptándola del sol, de este sol hecho a mano, a pulso y con sudores de su fiel desengaño, de su despecho a muerte, de su venganza en ristre, de la cruel traición.
Como si todo aquello que ha pedido y llorado, que ha clamado y gritado, que ha soplado en clarines frente al mar, no sirviese de nada.
No sabe cómo aceptarlo en la paz dimitida de su prisión antigua, de esas fosas heladas que sirvieron de nido un día a la tristeza, a la cama desierta, a su viejo desgarro incubado en mil besos.
Paz. Hoy eres el trofeo. Te has fugado burlando la espera sin esperas, la antesala al orgasmo, al oro y al amor…
Si pudiera creer como creyera ayer y esperar la mañana acurrucada al sol, con la ilusión intacta pernoctando en las hadas de todas las mentiras que le contó su cuento.
Si la frente no tuviera marchita de dolores e incólume su alma cabalgara las ganas, si su abrazo, ternura y el himen de su fe se mantuviera invicto de tantas dictaduras, hoy podría amarlo y abrazarse a su estrofa, a su noche de ronda, a su acento profundo de muros estrellados, a su Jaipur amado y a todas sus especias que le huelen a karma, a su calma infinita, a su prisa finita, a ese viaje del brazo de su beso azulado.
Sin presentir, saber ni anunciar crónicas de muerte asolapada ni intuir que el fin implacable acecha con sus garras, y que el dolor no muere de la puta existencia y duerme en la otra orilla respirando cual bestia. Bufando. Esperando un descanso, un guiño, una caricia, un sencillo reproche, para saltar despedazando al aire los besos y el vacío.
domingo 11 de diciembre de 2011
Tarea # 2. La maja desnuda - Goya
"El Amor tampoco es suficiente para aguantar los reclamos, la falta de fe o incluso, de estilo"
El problema de la maja desnuda es la actitud de posar. De sentirse deseada y admirada. El retrato perfecto y perdurable en el tiempo. Desnuda, pese a todo. O por encima de todo. Porque la maja vestida es un éxito por ser el otro lado del espejo. El acto de posar exige cierto sacrificio no exento de agotamiento. La maja viene del pasado para recordarnos la importancia de la cintura. El orgullo del rostro juvenil y delicado. Las horas que exige el peinado que ahora se denomina retro. Intocable y persistente como un copete. Y la ausencia de alimento, probablemente, la primera anoréxica retratada.
La maja era flaca como la mayoría de gitanas jóvenes. Pero la mirada hoy en día se ha reducido varios centímetros. La mujer debe reflejarse delgada frente al ojo masculino o femenino. Las majas cotidianas no van a posar recién levantadas. Existe una antesala para que la mujer éste hermosa. Un viacrucis de identidad. El reflejo de perfección. El culto a los huesos que se pronuncian. La languidez. La ausencia. La inapetencia.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
domingo 27 de noviembre de 2011
Homework

Para esta semana: escribir un texto a partír de la imagen. (United Colors of Benetton)
Texto 1.
Quizá hará falta mirar en la misma dirección. La yegua quiere dar un paso adelante pero permite que el caballo la monte antes de huir. Aguarda mientras el macho evoluciona en su labor. Piensa en la libertad. Y no se permite detenerlo. La tarea de reproducirse. El macho no tendrá los efectos colaterales de la preñez. Once meses de gestación y la yegua se permitirá uno que otro respiro en los intermedios. El caballo monta otra yegua y la preña. El coito es bestial, por supuesto. Los humanos sucumben al instinto. Y escogen a su pareja, a voluntad, en el mejor de los casos. La mujer piensa que el hombre la busca por capricho o conveniencia. Se trata de puro acoso sexual. Pero buscará la forma de confrontarlo, de ganar, la guerra del amor o la vida. Inventará excusas, o lo sobornará. El dinero o la traición. El hombre está comprometido para casarse y la mujer intentará disuadirlo o condenarlo. Lo hará dudar. Y gozará su venganza en soledad. El hombre será consciente de estar a pocos pasos de perder su libertad para siempre. Esa doctrina. La mansedumbre bipolar. La hembra logra un papel de nominación actuando de víctima. Y en permanente vigilia. El macho temerá la pérdida, la castración. La hembra avanza. Da un paso adelante. Será portavoz o consejera. Será montada en alguna otra ocasión. Cuando lo requiera. Será receptora. Cavidad. Pieza. Volumen. Centro y periferia.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
martes 15 de noviembre de 2011
Lejos de tus escombros, Valeria Bonifaccio
Al fin, a salvo, de tu luto eterno. De tu oscura coraza. De tu templo reseco. De tu recelo en llamas. Ardiendo en tu hojarasca dejo viejas heridas. Más hoy, de golpe y olas han dejado de heder retazos de tu piel en mi frente marchita. Tu despecho escondido en mi colchón rasgado se queda congelado con mi ausencia sin vuelta. Me voy para siempre de tus caretas. De tu embuste perpetúo. Hoy te despido con un adiós de seda. Y mi olvido flamea ileso en otras vidas. Mi curada locura me cruza a la otra orilla. Mi fe la llevo entera sin tu amor carcomiendo cada esquina del alma. Incluso tu recuerdo no lo llevo conmigo. Lo dejo en el desván donde lloré las horas. Donde casi enloquezco encerrada en tu espejo ahogada de silencios.
Me voy, me retiro muy lejos. Tan lejos que hasta pronunciar tu oscuridad me cuesta. Y lo hago a bordo del amor genuino, del amor sereno, de un amor sin manchas poeta y salino, de un amor en blanco que ya ha visto destierros, pero también deseo, ensueños y destiempos. Amor libre y salado, libertario y entero, tan libre como el aire y el agua y el mar con sus estruendos, embistiendo mis miedos. Hoy llega en su corcel, medio siglo más tarde. Cayendo de la luna. Pagándole el rescate a todas mis censuras. Mis barras. Mis verdugos. Tus barrotes de besos, de mentiras, de engaños, de borracheras mudas, incestuosas, oscuras. Y dejo las mordazas que pusiste a la luna, mi paz y mi locura.
Hoy me llega la hora. Y el amor victorioso recostado en su esfera. A soltarme y librarme de todas tus trincheras. De dolores soldados, de milicias y guerras. De soledades mudas a tu lado durmiendo. De infancias mortecinas. De hastiadas orfandades. Hoy soleado y amante, elegante y travieso, cabalgando mañanas en lenguaje de besos, montado en mil sonrisas, estrellado de rutas, de sueños compartidos, preñando los caminos de confianza mi vientre, reinventando mi cuerpo, rebobinando el tiempo sin desgarros ni muerte… al fin viviendo viva, amada, exfoliada la herida… me llevan los latidos de un amor sin pasado, un amor en desuso que me busca y me lleva. Lejos de tus escombros…
Valeria Bonifaccio
viernes 4 de noviembre de 2011
Catálogo de servicios
Hay un margen de error
Un receptáculo de posibilidades y de culpas
De desengaños
Descubrimientos
Al otro lado del Atlántico
O del Pacifico, quizá.
La piel es mi frontera
Mi comunión, el único trasbordo.
La necesidad de transgredir
O delinquir.
De ofrecer las caricias y recuperarlas al otro día
Al amanecer.
Llegan los besos. Luego de la sequía
Entonces nacen flores amarillas
O azules o de color violeta.
Minúsculas. Arañas en mis piernas.
Probablemente.
No es amor. No tiene nombre. Ni pasado. Ni futuro.
Pero repliego mis días. Navego en propulsión de su torrente.
O de su voz. O su sonrisa.
Mejor que guarde silencio. Que se vaya de viaje.
Que empaque sus cosas. Yo necesito verle de lejos. Requiero tiempo
Para recuperar el aliento.
O perderme. O esconderme. O nacer. O morir.
Pierdo la fe. La cuenta de los días.
El recuento de los kilómetros para volver o regresar a mi casa.
La sintonía del movimiento de las nubes
El impulso del viento.
Una ráfaga arrastró mi abrigo
El otro día.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
jueves 29 de septiembre de 2011
Los besos que ya no nos dábamos, por Valeria Bonifaccio (Fragmento de una crónica despiadada)
Tengo mucho que decirte pero muy largo y me desperté recién ahora a las 7 con tiempo justo para una ducha... No negro, no quiero sentirme responsable de todo lo que hoy vives, pero me siento responsable y no es justo, no después de haberte querido hacer reaccionar de todas las maneras posibles, no después de tantas noches en vela, a tu lado, los dos cuerpos juntos yaciendo en la misma cama, bajo las mismas sábanas, y en dos mundos aparte...
¿No recuerdas ahora que a ti solo te importaba dormir...? cuantas veces intenté despertarte, angustiada, temblando, llorando, queriendo solo que me abrazaras y me calmaras, sofocada con mis calores, en mitad de la noche e impaciente tu te dabas vuelta hacia mi diciéndome... "por favor, negra, YO tengo que dormir... YO no sufro de insomnio como tú y no me siento responsable ni culpable porque YO SI puedo dormir... y quiero dormir..." cuánta soledad Jorge, cuantas veces pudiste haberme escuchado, habernos levantado a conversar a la cocina o en la misma cama,... eso es amor Jorge. Mi depresión comenzaba, mis años me amenazaban, la falta de proyectos y de actividad de esta vida paralizada que construimos juntos me habían secuestrado, entraba a un túnel oscuro y muy peligroso... algo me estaba pasando, yo lo sabía, lo sentía, me veía acercándome a la entrada de la oscuridad total, cuántas veces te dije, desesperada pidiéndote ayuda para no entrar en el... y tú no hiciste nada en absoluto para salvarme... para salvarnos... no quisiste escuchar, ni ver, ni saber.
Cuántas veces lloré ahogada en la cama, para que mi hija no oyera, y tú viendo una película a mi lado sin inmutarte... cuántas veces me gritaste que te dejara en paz... cuántas noches rehusaste seguir escuchándome... "un minuto no más, YO tengo que trabajar, YO tengo que ver este partido, YO tengo que dormir... " y yo sin saber dónde ir, ni con quién hablar, recorriendo el YOUTUBE entero, buscando en mi acompañada soledad patética, escribí un libro, me refugié en la naturaleza, me escapé en ella, me aturdí comiendo y deprimiéndome... cuántas mañanas caminé el Lakeshore hasta el final por la orilla del agua desde Pointe Claire a Dorval hasta a Lachine llegué llorando, mirando el suelo, dejando que el mundo me viera como una vieja loca, totalmente curva, sin brillo, sin vida y sin mañana... itinerante de afecto, de escucha, de importancia.
..Eres el hombre a quien le entregué todo para que lo guardara todo con su amor, para que me enseñara, para que creciéramos juntos, para lavar nuestras soledades y miserias una a una juntos... y no encontré nada... solo desconfianza hasta la vejación... eras mi amigo, mi confidente... una noche me acosté con mi Che Guevara para despertar al día siguiente con un tirano talibán...
Y aún, te quiero y hasta te perdono, si no fuera así, hace rato mi abogada se habría encargado de mostrarte lo contrario... pero ya es demasiado que incluso hoy, después de esta agonizante travesía por la puta depresión y mi silencio y mi dolor a solas, me quieras responsabilizar por encontrarte mal o solo o depre o... lo que sea, negro, es tarde igual, ya que antes te creíste infalible y no mostrabas ninguna emoción... Justamente todo lo que pedí, hice, hablé, lo hice por evitar tanto derramamiento de dolor a ambos... inútil, como inútil fue todo intento mío...
No quiero saber si ahora te hago daño pero ese no es ahora mi problema, mejor dejemos de vernos, solo busco una salida de este túnel y tu ahora ahí con tus frases victimizándote y culpabilizándome...No puedo, negro, o vuelvo a la misma mierda, de donde ya vengo...
No puedo seguir hablándote, me atraso...y pese a todas estas heridas, adoro besarte en la boca, te lo dije anoche, nadie me ha besado como tú, pero eso no ayuda una vida juntos, hubo tantas cosas que se me murieron...no nos besábamos nunca... te quiero y te querré estúpidamente siempre, aunque no me haya servido para nada....
Valeria
domingo 4 de septiembre de 2011
Konde Contar, Karim Quiroga
Quizá hubo besos verdaderos, en algún momento
No lo recuerdo. Me asedian los moretones, en el cuello
También perdí la cuenta del número de parejas. Nunca me gustó el Konde Contar. Me daba pánico, físico miedo.
Llegaba hasta diez con una voz de ultratumba que todavía me taladra.
Íbamos en la Plaza. Entonces. Y de allí pasamos a los sésamos
Al principio, simulando hartazgo o timidez.
Parte de la rutina que nadie pueda mostrarse tal como es.
Y el Konde Contar hace gala de números y repertorios. De ingresos y salidas, de puertas
giratorias. De viajes sin regreso. Cierro los ojos, dime más Konde Contar no quiero morirme de tedio.
Se inclina por mí, literalmente.
Dice que soy su predilecta. En presente y el futuro de dos días.
Dos días y medio exactamente.
Y yo pierdo la cuenta del número de botellas. Aunque conservo mi copa.
Tilín. Ya debe ser de día. Debo ponerme en guardia e ir en busca de mis sandalias.
No recuerdo si usaba ropa interior. Probablemente. Me imagino. Quizá de encaje o de lino.
Konde Contar me despachó en tres actos vertiginosos.
Carnales. Carnavalescos.
Abría los ojos y la temperatura permanecía bajo cero.
Era preciso no confundir el cielo
Con el infierno.
El Konde debe contar el número exacto de mis lunares y de mis pecas
No se conforma con numerarlos y los besa. Y los vuelve a besar.
Y pierde la cuenta. Y vuelve a empezar.
Uno, dos, tres, cinco , diez. treinta y dos.
Y el Konde Contar anuncia su retiro. Volverá a sus confines antes de que amanezca.
Se lleva mi registro. Mi catálogo de Pantera. Para reflexionar, dice.
O flexionar. O Flexionarse. Muchas veces. Manipularse.
Es libre de especular y expectorarse.
Dueño de la noche y de las tinieblas.
Llega la hora de huir. Y ya quiero olvidarme
Nunca estuve ahí. Nunca le conocí. Nunca sucedió. Nunca pasó.
No lo conozco. No era yo.
Mi otra cara de la moneda.
El cuarto, abandonado y oscuro.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
No lo recuerdo. Me asedian los moretones, en el cuello
También perdí la cuenta del número de parejas. Nunca me gustó el Konde Contar. Me daba pánico, físico miedo.
Llegaba hasta diez con una voz de ultratumba que todavía me taladra.
Íbamos en la Plaza. Entonces. Y de allí pasamos a los sésamos
Al principio, simulando hartazgo o timidez.
Parte de la rutina que nadie pueda mostrarse tal como es.
Y el Konde Contar hace gala de números y repertorios. De ingresos y salidas, de puertas
giratorias. De viajes sin regreso. Cierro los ojos, dime más Konde Contar no quiero morirme de tedio.
Se inclina por mí, literalmente.
Dice que soy su predilecta. En presente y el futuro de dos días.
Dos días y medio exactamente.
Y yo pierdo la cuenta del número de botellas. Aunque conservo mi copa.
Tilín. Ya debe ser de día. Debo ponerme en guardia e ir en busca de mis sandalias.
No recuerdo si usaba ropa interior. Probablemente. Me imagino. Quizá de encaje o de lino.
Konde Contar me despachó en tres actos vertiginosos.
Carnales. Carnavalescos.
Abría los ojos y la temperatura permanecía bajo cero.
Era preciso no confundir el cielo
Con el infierno.
El Konde debe contar el número exacto de mis lunares y de mis pecas
No se conforma con numerarlos y los besa. Y los vuelve a besar.
Y pierde la cuenta. Y vuelve a empezar.
Uno, dos, tres, cinco , diez. treinta y dos.
Y el Konde Contar anuncia su retiro. Volverá a sus confines antes de que amanezca.
Se lleva mi registro. Mi catálogo de Pantera. Para reflexionar, dice.
O flexionar. O Flexionarse. Muchas veces. Manipularse.
Es libre de especular y expectorarse.
Dueño de la noche y de las tinieblas.
Llega la hora de huir. Y ya quiero olvidarme
Nunca estuve ahí. Nunca le conocí. Nunca sucedió. Nunca pasó.
No lo conozco. No era yo.
Mi otra cara de la moneda.
El cuarto, abandonado y oscuro.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
lunes 22 de agosto de 2011
De arándanos y gusanos, Valeria Bonifaccio
Cabeza de hombre - Miró
De arándanos y gusanos despertó su mañana como cualquier mañana. Como todas sus ácidas suturas reventando en recuerdos, como higos pudriéndose de maduros. Jugosos, relajantes, avinagrados. Recuerdos inservibles fermentando en su cáscara. Jugo podrido. Recuerdos que no logra ahuyentar ni su abanico abierto, ni su rosa empuñada, sus hachas afiladas. Se incrustaron por siempre las memorias infectadas y ya no deja de supurarle la nostalgia. Fétida sale pus de su melancolía. Y ella que ya conocía la oscuridad a ciegas. Y le ha tocado franquear variados túneles. Túneles variopintos. Infantiles. Con caballitos tóxicos. Familicidios salpicando costras por siempre en sus murallas. Puentes de dolor y de placer cruzó también su adolescente batallón. Y siempre victoriosa supo emerger del negro con la cordura y el corazón ilesos. Invictos.
Esta vez no es lo mismo. Esta vez silenciosas sirenas anuncian bombardeo. Peligro. Warning. Danger. Achtung!
Y el tiempo no razona ni su alma se entrega. Batalla cuerpo a cuerpo. Golpe a golpe y sin tregua. Ni su piel se despega de esa vida que tuvo de cal y arena. De vinagre y de miel y amargas azucenas. No sabe respirar. Se le olvida pensar. Se le atasca el vivir. Le queda grande el aire. La castiga el dormir. Sus verbos se enfermaron. El dolor contagió su último pretérito y su ahogado futuro augura solo pánico. Se le gasta la fe, se le arruina el teclado, somatiza la sangre de su agónico acento. No le queda ni banco, ni plaza ni castillo. Ni castillo en el aire, ni castillo de arena… ya lo ha intentado todo. Lo ha fantaseado todo. Pedaleando esperanzas desde su imaginario se sostiene se nutre se construye y destruye, presagiando horizontes que dibuja su solitario cuerpo perdido en una sábana, diminuto y huérfano. Y su aliento fermenta lamiendo esos momentos, con ellos se oxigena antes de suicidarse cada noche al dormir, con rojos de la tierra, con el azul del mar, con la espuma viscosa que acaricia su pena como semen callado penetrando su fe. Su pena sempiterna, eterna, materna, maternal, maternidad perversa. Y ahí sigue añorando, recordando, mirando… y el suelo se le abre y el cielo la amenaza. Ni avanza ni se mueve ni recula ni quiere ni puede ni retiene ni oscurece ni aclara en su alma hueca y muerta que dejara tatuada en las cuatro paredes de su ayer oro y lata, aunque suyas las latas, suyo también el oro.
Y busca entre las sombras, bambalinas y ríos, las maletas abiertas, repletas, desbordando, de ese pasado suyo, de ella, de ella misma, la que quedó colgando de su patio desierto, cuando tenía patio y estaban todos muertos. Y cuando la cocina crujía con sus pasos, con su cansino encanto, con su horroroso espanto. Y los cuartos vacíos la siguen por el sol, por el lecho salino, por su naufragio eterno, por su calle de flores, por la guitarra hueca de sus ganas y noches. Y de fuera se acerca, pegando su mirada. Muriendo en los cristales donde quedó la nieve, la caja blanca alada, helada, congelada, que guarda sus recuerdos en el cofre maltrecho, en el olor deshecho, en el blanco acolchado que guardó sus secretos. Y lloran los geranios de su gerundio simple, de este presente rojo, de estos gruesos barrotes que la apartan del mal, que le ahuyentan el bien, que la esconden de él…
Ya olvidó lo que es bueno, lo malo, lo mejor. Da igual. Ya no llora su carne. Ya ni sabe si es carne. Ya nada la estremece ni la asusta ni calma. Ya pasa por encima del fuego de sus ansias. De esos cruceros juntos. De sus portones rojos. Del todo y de la nada, del pretérito muerto. Su existencia extinguida que ella hizo perecer. Las costras inocentes quisieron renacer aquel día en septiembre. Toda la destrucción acunada en sus juegos, en sus rodillas rotas, en su payaso enfermo, en su niñez saqueada de gritos y de espanto. Todo el gene de vinos, de tenores, de cantos, de siestas de domingos, de sandías y moscas quedaron en la mesa esperando el mañana, trasgrediendo las flores que dibujaron juntos, habitando el retorno de amor que compartían, la envidia fantasmal del pasado acechando, no supo subsistir la belleza adquirida, comprada, regalada, construida, que importa, la belleza es belleza y había que matarla… y asesinaron todo, sin que quedara nada…
Y hoy su volumen sigue pegado a la ventana, desde afuera lo mira, lo llama, lo acaricia, y oscurece su sombra al caer la mañana, otra mañana triste, otra mañana alada, helada, congelada, de arándano y gusano…
lunes 1 de agosto de 2011
Carne de tu carne…, Valeria Bonifaccio
Dimitiste el amor de sus ojos de leche, suicidando el delfín de sus almohadas rosas, cabalgando enlutaste su inocencia que crece, sus labios que ahora vuelan hurgándote los besos en bocas trasnochadas que nunca llenarán la grotesca caverna, dolorosa, infinita, que tu ausencia cavara con sus propias caricias.
Escapaste a su llanto, a sus juegos pueriles, a su sopa de letras, a sus dientes cayendo de tu amor invisible… Como invisible ella fue siempre para ti…
Traicionas infiel su paso quebradizo, sus sumas y sus restas, sus cuentos de doncellas, sus rodillas doradas, sus dedos pegajosos… desertaste sus sueños permutando bordados de gatos y de estrellas por tu mentira eterna, infame, caducada. Como caducas tú, decorando la vida, la distancia y el tiempo, donde hiede tu ruina, disfrazada de bella… has defraudado al viento, suicidando tus sombras. Has desertado a Dios…
Extirpando de ti el tumor del instinto y de brotes paternos, abrazado a tu ego y tu musculatura, fermentas en los años eternamente joven, en los oscuros besos de azul contaminado y largas cabelleras de exóticos plateados, eligiendo palmeras de cartón a sus verdades blancas, a su cuerpo que brota, a su grito estancado en la garganta rota… a su carne que es carne, que es carne de tu carne, que es carne de tu madre, que es la carne de toda la carne de tus muertos.
Valeria Bonifaccio
domingo 31 de julio de 2011
En la Fundación Mujer y Futuro:
Botticelli - Nacimiento de la Primavera
ESCRITURA CREATIVA PARA MUJERES (Sábados)Dirige: Karim Quiroga
Fecha: 3, 10, 17 y 24 de septiembre
Horario: 10. 30 am - 12 m.
Cupo limitado - 10 participantes.
Valor: $ 60.000
Informes:
Fundación Mujer y Futuro
Carrera 44 No. 55-69, Barrio Terrazas
Teléfono: 6477559
fundacionmujeryfuturo@gmail.com
miércoles 27 de julio de 2011
NADIÉNDOME, ROCÍO L’AMAR
“Quizá no estoy lista aún para entregarme…"
Karim Quiroga
Porque no distingo atracciones nefastas ni artificiosas
porque no distingo serpientes de fantasmas
porque no distingo realidad de recuerdos
porque no distingo anchuras de flaquezas
porque no distingo luz de vida de fósforo de muerte
porque no distingo diestro de siniestro
porque no distingo bloody mary de absinthe ni clover liff
porque no distingo pasadizos de socavones
porque no distingo pie derecho de izquierdo
porque no distingo macho ni hembra
porque
me gusta abrir entretelas a la razón
me gusta hacer cosquillas a los acantilados
me gusta estirar el grito a las fronteras
me gusta esconder el tictac al espejo
me gusta porfiar la desnudez a los adjetivos
me gusta respirar gusanos al fénix
me gusta clavar flechas al tiempo
me gusta oscurecer aguas a los pretéritos
me gusta desovillar voces a la cobardía
me gusta quitar el cierre al ojo
me gusta
cómo se llama lo impuro de la noche
cómo se llama lo imprudentísimo del cordero
cómo se llama lo impronunciable de la ironía
cómo se llama lo impropio del silencio
cómo se llama lo imberbe de las carcajadas
cómo se llama lo impaciente del orgasmo
cómo se llama lo impío de las utopías
cómo se llama lo improrrogable del cansancio
cómo se llama lo implícitamente novelesco
cómo se llama lo impersonal
cómo se llama
el más horrible mutismo
la más horrible epifanía
el más horrible dios comparable con la sed
la más horrible morbidez del verbo
el más horrible de los olores suaves
la más horrible frase a contraluz
el más horrible lazareto
la más horrible sicaria de la muerte
el más horrible sicario de la vida
la más horrible
nunca ha dejado de conspirar contra mí.
© ROCÍO L’AMAR/ Chile
sábado 23 de julio de 2011
Adúltera adultez, Valeria Bonifaccio
Adúltera y helada. Fría, monstruosa, seca y necesaria, rival perfecta, ladrona solitaria, compitiendo mi karma. Nunca solidaria. Esquivo la mirada de tu frasco de arena, tu reloj impasible, aguja dolorosa, péndulo oscilante que no escucha mi queja, despiadado y tirante sin aguardar saludos, plazos, fechas, ni importarle que duela, huela, reviente o que sucumba mi vieja sala de espera desesperanzada...
No me resigno a confesar mi crimen, a contrariar tu lanza, a burlar tus auroras con mis alas precisas, con calculado acierto, ecuaciones de sabia y sumas de hechiceras.
Me has pillado en la luna, en sus bordes plateados donde me escondo a oscuras, has golpeado la puerta del sol y las estrellas, pero yo supe ocultarme de tu fuerza envidiosa, de tu fría entereza, con destreza y locura, tu conformismo huyo de que tuve conciencia… y hoy sueltas los portones de su gruesa cadena, sin mover un retazo o una gota de pena, ni de tu reloj caiga un granito de arena…
Hoy se acabó el recurso de todos mis amparos, y mis leyes agotaron todos sus vencimientos, el calendario expira y mi cuerpo se aferra a los años robados, mientras miro los trozos de vieja que me acechan y dimite mi carne porque tu se lo pides, y aunque me resisto a entregarte mis presas, me rastreas, me allanas, me atrapas infraganti en la puerta de mi perenne orgasmo, de esta ilusión peluche, de mis sueños de rosa, de mi espejo vencido, fragancia juvenil que supura y fermenta mi silencio pueril.
El maquillaje agrio, mi arruga perentoria, mi tango mentiroso con el disco pegado... veinte años no es nada... derroche de mis noches, febriles las miradas, mi mentira y fracasos, la llegada triunfal que no llegará nunca, hoy debo hacerme frente, tomarme de la mano, convertirme en mujer, en vieja y adulta, en responsable madre, y bailar sola el tango... hoy despido la fecha de todo vencimiento, me ha llegado la hora... de crecer, de arreglarme, de olvidar la orfandad, esta orfandad que pudre, de nutrirme o morir, da igual, hoy es mi karma, no me fío de nadie… ya no puedo esperar en la desesperanza… debo estirarme hoy y alcanzar con mis manos las nubes y empujarlas, o dejar que me nublen, que cubran mi regazo, mi olvido involuntario, mis embustes añejos, mis miedos milenarios, la maqueta perfecta de mi morir a diario…
Bienvenida, Adultez
viernes 22 de julio de 2011
Diccionario de la monogamía compulsiva
Félix Rodríguez González, catedrático de la Universidad de Alicante, acaba de publicar el Diccionario del sexo y el erotismo, una recopilación de 6.200 expresiones del castellano con contenido sexual.
En el diccionario pueden encontrarse expresiones típicas de la época de la dictadura franquista como guardar ausencia, darse el lote, darse el filete, poner un piso (a la querida), quedarse para vestir santos, tener un plan, devenidas obsoletas hoy, que conviven con expresiones más o menos actuales que reflejan un cambio de costumbres, como follamigo y amigo con derecho a roce (amigo con ventajas), single, swinging o intercambio de parejas, monogamia compulsiva y monogamia sucesiva, y tantas otras que describen nuevas realidades sociológicas.
miércoles 6 de julio de 2011
Algunas aberraciones y un orgasmo, de Iva Yates
Esta colección de cuentos eróticos examina los lugares secretos y oscuros en la psiquis, explorando profundidades del alma y sus consecuencias.
Esta es la presentación algo escueta de la autora nacida en San Juan, Puerto Rico.
Pero el título es una provocación en sí mismo. Porqué un solo orgasmo y cuáles son sus aberraciones y de qué tipo o tipos. La certeza del libro que se convierte en compañero permanente o de ocasión. El riesgo llevado al límite de la obsesión y el desenfreno.
Antes del primer orgasmo, solicita una copia de Algunas aberraciones y un orgasmo, envíando un email a: ivathewriter@gmail.com
martes 5 de julio de 2011
Para mi Pantera encendida, por Valeria Bonifaccio
Tus letras de hembra se funden en mi aliento. La empatía entera, lechosa, rugosa, preñada de todos los aromas viriles que he bebido, néctares y ganas plegadas en mi muslo, pelos y desalientos cayendo por mi espalda, esa misma empatía que rescato de caricias paternas sempiternas, que he reciclado una y otra vez en la arrugada sábana, cavando cavernas que nunca he terminado, hurgando el amor de mi primer amor, aquel primer amor que no me supo amar: mi padre, mi Gepetto, mi creador, mi padre.
Y muda te releo y recorro contigo cada paso tuyo cansado más no estéril, seco pero tan vivo, fermentado y las ganas de amarte me trasgreden y me imagino cuán fácil y cuánto podría amarte, aunque creo que no creo lo que digo, ni que lo imagino tampoco, porque ya siento que te estoy amando... porque sé que de un alma del color de la mía, donde la sangre bulle para los mismos mares, donde los horizontes no tiñen sus colores para armar la armonía... donde sé que mi queja y mi llanto y mi orgasmo se encuentran con otros semejantes, abiertos a abrazarme, con la misma ternura materna embravecida podríamos llegar a las estrellas.
Pero salta la fiera, la loba maldita que habita en mi secreto, en mi gruta sedienta, solitaria, en mi almohada de orfandad y flores, quemante, embadurnada de olores a hombre, del perfume oliva de su piel morena, de sus manos largas que como un echarpe se me enredaron fuerte en las caderas, cerrándole el camino a mi luna callada y constelada. Sería tan fácil amarte, mi Pantera encendida... sin embargo no puedo salirme de esta prisión bendita, y pese a los esfuerzos de esos brazos viriles que también me mostraron caderas, redondeces y tetas para nutrir sus libidos de imaginarios yertos, no quiero amar mi espejo ni verme en tu cintura ni amanecer pegada a tu pestaña oscura.
Pero te leo Karim, te sigo, te rodeo y me uno a tu círculo de amor de madre y hembra, amamantando hijos, sancochando la carne, hirviendo los recuerdos y sigo como tú, fingiéndole uno que otro orgasmo a la plateada luna.
Te amo, Karim, hermana... por compartir mis dudas y mi encierro, mi carcajada en verano y en mi noche, el desvelo.
lunes 20 de junio de 2011
Convocatoria: leer es mi cuento
Como parte de la puesta en marcha del Plan Nacional de Lectura y Escritura, el Ministerio de Cultura ofrece más de 850 millones de pesos a través de la Convocatoria 2011, Leer es mi cuento.
Se trata de una iniciativa que busca cofinanciar proyectos editoriales y de promoción de lectura que ayuden al fortalecimiento del libro, las bibliotecas públicas y la lectura de manera integral. Se esperan propuestas innovadoras que contribuyan al emprendimiento de diferentes entidades dedicadas al fomento del libro y la lectura del país.
La convocatoria esta compuesta por las siguientes seis líneas de apoyo:
1- Fomento de la lectura en la primera infancia: se apoyarán iniciativas para la realización de eventos y programas de fomento a la lectura para la primera infancia.
2- Fomento de la lectura: se podrán presentar proyectos destinados a niños y niñas de 6 a 12 años, jóvenes, adultos y público general, en especial población vulnerable y con dificultades de acceso a los bienes culturales.
3- Apoyo a la circulación de autores colombianos.
4- Apoyo a la difusión del libro y la lectura en medios de comunicación.
5- Fomento del libro: apoya la publicación de libros para la primera infancia, también de libros colombianos de calidad y de valor patrimonial; además de obras en lenguas nativas colombianas, en sistema braille y audio libros.
6- Fomento a la circulación internacional del libro y de la literatura colombiana.
La convocatoria estará abierta hasta el 22 de julio de 2011, a las 5:00 pm. Las bases y requisitos de participación pueden ser consultados en la página web: http://www.mincultura.gov.co/
jueves 16 de junio de 2011
SEMINARIOS CORTOS - MUJER Y FUTURO
A partir de julio, la Fundación Mujer y Futuro inicia una serie de talleres con temáticas de interés para las mujeres que urgen cambios y logros en la vida cotidiana personal y familiar.
1. COMUNICACIÓN Y ESCUCHA PARA MEJORAR LA VIDA FAMILIAR.
Dirige: Psicóloga Christiane Lelièvre.
Horario: jueves 7, 14, 21 y 28 de julio - de 10:00 - 11:30 am.
2. MENOPAUSIA CON SALUD Y EQUIDAD.
Dirige: Psicopedagoga Isabel Ortiz Pérez
Horario. Viernes 8, 15, 22, 29 de julio de 10 am – 11.30 am.
3. LO QUE DEBE SABER COMO MUJER SOBRE NORMAS Y LEYES ANTE UN PROCESO DE SEPARACIÓN.
Dirige: Elvira Rodríguez. Abogada especialista en Derecho de Familia.
Horario: Martes 5, 12, 19 y 26 de julio de 4 a 5.30 de la tarde.
4. ESCRITURA CREATIVA.
Dirige: Karim Quiroga. Poeta y Comunicadora social
Horario: Jueves 7, 14, 21 y 28 de julio - de 4 a 5.30 de la tarde.
Cupo limitado - 10 participantes.
INFORMES
Fundación Mujer y Futuro
fundacionmujeryfuturo@gmail.com
1. COMUNICACIÓN Y ESCUCHA PARA MEJORAR LA VIDA FAMILIAR.
Dirige: Psicóloga Christiane Lelièvre.
Horario: jueves 7, 14, 21 y 28 de julio - de 10:00 - 11:30 am.
2. MENOPAUSIA CON SALUD Y EQUIDAD.
Dirige: Psicopedagoga Isabel Ortiz Pérez
Horario. Viernes 8, 15, 22, 29 de julio de 10 am – 11.30 am.
3. LO QUE DEBE SABER COMO MUJER SOBRE NORMAS Y LEYES ANTE UN PROCESO DE SEPARACIÓN.
Dirige: Elvira Rodríguez. Abogada especialista en Derecho de Familia.
Horario: Martes 5, 12, 19 y 26 de julio de 4 a 5.30 de la tarde.
4. ESCRITURA CREATIVA.
Dirige: Karim Quiroga. Poeta y Comunicadora social
Horario: Jueves 7, 14, 21 y 28 de julio - de 4 a 5.30 de la tarde.
Cupo limitado - 10 participantes.
INFORMES
Fundación Mujer y Futuro
fundacionmujeryfuturo@gmail.com
jueves 9 de junio de 2011
El libro de los amados, Pablus Gallinazo y Tita Pulido
"Tita y Pablus se conocieron en 1972, cuando ella tenía apenas 14 años y él se hallaba en medio del camino de la vida. Semejante diferencia de edades, como es natural, se convirtió en obstáculo para que pudiera llegar a término feliz el proyecto de la niña, que consistía en fugarse los dos a bordo de un camión que tocaría sus cornetas a las cuatro del alba y se detendría un instante iluminando con sus luces intermitentes de ambulancia la niebla baja paralizada sobre la polvorienta carretera que bordea la Mesa de los Santos, donde en alguna hacienda se hallaban de paso. Habría de transcurrir un cuarto de siglo hasta el encuentro final de que trata. El Libro de los Amados, una historia que nada tiene de ficción, ni siquiera en la parte final, que alguna vez -a los cuatro años- ocurrió y que, como prueba de fuego, pasó a formar parte integral de la aventura amorosa que hasta hoy les ha durado, según sus cuentas, tres veces las Mil noches y una noche."
miércoles 11 de mayo de 2011
Con el agua al cuello
Para las guerreras, sobrevivientes
El sonido del agua comenzó como un arrullo
una letanía amenazadora
una aproximación. No quería escaparme del sueño
La cama convertida en una balsa
Flotaban todos los objetos de la habitación.
No podía despertar. No quería moverme.
Debí pedir ayuda. Debí luchar. Gritar. Defenderme.
Nadar.
II
El agua. La lluvia. La inundación.
Los objetos que empiezan a flotar
y los gritos agonizantes de quienes se acaban de despertar
con el agua al cuello.
Es preciso nadar, entre los objetos personales.
Y el dolor.
Y no eres consciente del frío, aunque tiemblas.
y evitas tragar el agua aunque mueres de sed.
Vas en búsqueda de la puerta aunque es más fácil
Bucear hacía la ventana. O dar un clavado desde el balcón.
Tu relación con el agua nunca volverá a ser igual.
Dudarás a la hora de tomar un baño
o de ir a la piscina.
Tus sueños van a tener consistencia acuática
y probablemente van a salirte escamas.
Aprenderás a respirar en las profundidades
El aire será entonces una especie de señal
O invitación.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
domingo 17 de abril de 2011
A Priego de Córdoba en Semana Santa
Respirando incienso al pasar por cualquier iglesia, te recuerdo cada vez. Será tu aura espiritual o tu aspecto papal, no importa, igual te pienso.
Y pronto llego a casa y el delantal que me pongo para guisar envuelve también mi memoria, maniatando mi alma a la rutina. Y voy olvidando preguntarte qué haces amigo, esta Semana Santa. Entonces te invito.
A Priego. A Priego de Córdoba. En Semana Santa.
Priego constituye un cante hondo de fiesta y de luto. Una saeta colgando de flores y esperanzas a plazo. Sin tregua. Con cañas y boquerones, ensaladillas y cepas de Montilla al servicio de los sentidos que se atontan al sol mientras morimos...
Se encienden las turbinas color púrpura de todo cortejo, cofradía, banda y hermandad. Se acicalan moros y cristianos, ateos, beatos, turistas y prieguenses de abolengo, sacando a relucir el lente de su fe o de sus ganas de fe, para marchar su duelo engalanado. Acompasar, mirar, llorar, exacerbar y anestesiar la fe perdida. Retratar en el tiempo un nuevo paso redoblao del Nazareno, bendiciendo otro viernes de ayuno, crucifixión, pecados y pescados...
Te invito a este goce sin tiempo ni bitácoras. A lunas con lamentos y risas sin impuestos. A orar en el silencio escéptico que ha barrido perverso toda creencia en tu espíritu y el mío. A esos olores a pestiño que comienzan a sentirse en las calles pareadas contra el tiempo de muros que envejecen, en su matriz perfecta ovulando olivos...
Te invito a compartir el pulso añejo y renovado, febril y viudo, de un pueblo que por ocho días se cubre la cara de todos los gobiernos, de crisis mundiales exacerbadas por CNN, de tsunamis con plantas nucleares y guerras con el coronel.
Te invito a detener la verdad del reloj con nuestras manos. A llegar en frenesí con pies gastados y empuñando el hornazo con el alma, a la cima del Calvario. A acompañar a Cristo en andas por montes con historia, manchados de penitencias y dolores moros, estrechando la fragante cintura morada de estas calles gitanas, hoy huérfanas sin Cristo.
Te invito a extirpar todo el sol y la luz, rasgando el llanto a oscuras en esta fiesta enlutada. A vivir la pena aflamencada que hincha el alma y viste de naranjos, pidiéndole una vez más a esta luna hechicera de voz aguardentosa que traiga en su carruaje el ansiado milagro que no llega... y no llegará nunca... hasta la próxima Semana Santa...
Valeria en Priego
sábado 9 de abril de 2011
Mujer con mujer
"Amigas" de Gustave Courbet
Quizá porque sabes que nunca seré tuya
Totalmente.
Me envías fotografías, perfiles
de todo tipo de hembras
para ver si alguna me gusta
o me sirve. O me da la talla.
te excita la idea
de verme con otra. Frente al espejo
o en la tina
no desecho la idea. No aun.
la conservo nítida en algún lugar de la memoria.
o la epidermis.
mientras pasa la primavera.
quizá espero la llegada del invierno.
no lo sé. No estoy segura.
de muchas cosas
aunque no cierro la puerta con cerrojo.
ni guardo dinero bajo el colchón.
lo llevo conmigo.
prefiero exponerme, aun más.
que esconderme.
Ignoro si prefiero a otra mujer en mi guarida
sería para tener una batalla a muerte
ninguna demostración de ternura
o delicadeza.
no concibo las formas, los olores suaves
o azucarados.
prefiero la ventana abierta
al hombre que me gusta
pero no me conoce.
o si, quizá, probablemente.
alcanzamos a hablar un par de palabras sobre el clima
pero no alcancé a preguntar acerca del frío
cuando empecé a temblar.
Quizá no estoy lista aun para entregarme
a hombre, mujer, objeto o animal.
bueno, quizá una oportunidad para algún elemento
guardado en la cómoda
o en la cartera.
que mi hijo no lo encuentre jamás
nunca pregunte su utilidad
sirve para no tener que traer a casa
a ningún perro callejero.
Prefiero el amor platónico ahora mismo.
le tengo en mi perfil de facebook
y le miro de vez en cuando.
no demasiado. No con mucha frecuencia.
una vez al mes. O cada dos meses.
le conocí en uno de los viajes
en alguno de los cursos.
en alguno de esos recorridos
interminables.
De los que regresé inmune. Quizá feliz
ferozmente preñada.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
sábado 2 de abril de 2011
Jornada Toledana y Gonperiana de Valeria Bonifaccio
Toledo, con Joan guía, Joan amigo, Joan editor, Joan fantasía y confidencias,
Caballero de rebuscadas causas,
regalo envuelto en la historia sangrienta y perfumada,
en leyendas y castillos, en murallas moras, judías, cristianas,
sonríen tus mazapanes, armaduras y carcamusas...
te traemos en los bolsillos descosidos del alma...
te esperaremos siempre, en todas las historias,
sobre todo en aquellas inventadas...
jueves 24 de marzo de 2011
Héroes luminosos, de Martín Luna
Quizás este mundo necesite
de seres perfectos,
de héroes luminosos
cabalgando en blancos corceles alados.
Yo no.
Yo tengo mis demonios
con las alas quemadas.
No todos resplandecen
con brillantes colores.
Algunos somos
oscuros, profanos y malditos.
Apagamos el sol
Apagamos el sol
con nuestros pensamientos.
No necesito tus sermones
de amor y justicia.
¡Con mi propia miseria basta ya!
Toma tu espada justiciera
y lleva tus palabras
por otros mundos.
Yo sé que ellas
no siempre dicen
lo que realmente sentimos.
Yo no soy quien quieres tú
que yo sea.
Ni tu quien crees ser.
Monta tu blanco corcel alado
y vuela con tus palabras
a otros mundos.
Déjame solo en el mío
Viendo mis alas arder.
jueves 17 de marzo de 2011
El perro que comía silencio, de Isabel Mellado
Peces y espejos, colores esperando en los museos, celos, ombligos en fuga, amores oníricos, un masoquista que llora de oreja a oreja, son algunos de los ejes que conforman este libro desfachatado y tierno. Insólito y frágil.
Como un concierto, El perro que comía silencio consta de tres movimientos: Mi primera muerte, La música y el resto y Huesos. Escritos en un tono lúdico e intenso, en estas páginas el lector transitará por una gran variedad de temas donde la música es quizá la única certeza.
Como un concierto, El perro que comía silencio consta de tres movimientos: Mi primera muerte, La música y el resto y Huesos. Escritos en un tono lúdico e intenso, en estas páginas el lector transitará por una gran variedad de temas donde la música es quizá la única certeza.
Pasajeros en la red - Francisco Viñuela
Quizás ella se habia enceguecido como las liebres en la ruta de la campiña subiendo por la sierra nevada. Paralizada, como quedan los animales delante del haz de luz. Esperando la explosión de plomo, el horror y los gritos. Sentados obedientes como espectadores de una obrita de teatro melodramática en donde ni siquiera sabian que estaban actuando. Actores inocentes que ni se sabian el libreto. Además nadie supo nunca que hubiese un libreto y ni habrian podido hacer algo diferente aunque lo hubiesen sabido.
http://pasajerosenlared.blogspot.com/?spref=fb
Black Swan
Nina se desplaza, se mueve en el escenario de las luces y de las sombras. Representa al cisne negro y al cisne blanco, realizará el papel de su vida mientras su vida personal se desploma. Una mujer en perfecta combinación de ternura y dramatismo. Una carrera que inició desde antes de nacer, el movimiento y la perfección. La sincronía sin ideales, sin esperanza, una lucha constante por complacer al público o a los demás pese a ella misma. Hará un salto mortal al abismo, con los ojos abiertos, mientras el público se pone de pie y se emociona hasta las lágrimas. Se cierra el telón pero Nina no está lista para recibir los aplausos ni los claveles rojos.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
viernes 28 de enero de 2011
El Libro Total publica Retrato de un amante holandés
La ventana, otra vez. Mi lugar en el mundo es una esfera luminosa y quizá opresiva. La luz, el contexto plagado de girasoles. El invierno ha sitiado mis movimientos. Me desequilibra. Me obliga a permanecer en un solo sitio. Moverme significa disfrazarme con abrigos y ropaje. Todo en exceso. En oscura opresión. Si voy al amor voy a asfixiarme de nuevo. Si voy al amor va a preguntarme cómo estoy y cómo me siento.
Y hay preguntas que no vale la pena responder ni considerar. No comprende mi existencia ni mi pasado. No comprende las razones que me obligan a persistir. Moverse. Desplazarse implica acostumbrarse al olvido. Implica rehacer un horizonte y una postura frente al mundo, tal vez una acción natural y biológica.
En pocas semanas el hielo dejará de ser un bloqueo mental y físico en mi ventana. En unos días el calor será real y no imaginario. El amor golpea a mi puerta. Quiere pasar y yo quiero que pase de largo. Quién curará los daños colaterales y morales.
Karim Quiroga
http://www.ellibrototal.com/ltotal/gift.jsp?idLibro=5631&id_trad=5532&gi=26860&snd=1
martes 25 de enero de 2011
Luces de neón
No hay un registro único
Debo aguzar el oído para escuchar el llanto de mi hijo
Mientras escribo.
Las manos fuertes
Los dedos delgados
Camino descalza hasta acá
Liviana, otra vez,
Pantera, poderosa.
Los límites están dentro de mí misma
Dentro de mi piel
La mente ya no es un juego desvariado
De momentos en contra
Y de distancias
Enfoco, difumino
Abro o cierro,
Vengo al encuentro con la luna
Y con la poesía
Desapareció el temor por convertirme en mujer otra vez
Me convierto en pantera
Rugido salvaje
Y madre selva.
El amor no fue suficiente
No pudo conmigo
Y yo me alegro
No me ato. No me condeno
No sufro ni lloro en silencio
Ah, eso! Como odiaba esas lágrimas escondidas
Y silenciadas contra la almohada
Unas ingratas.
El amor a veces llama o manda emails
Yo me tomo mi tiempo
No quiero volver a caer.
Le dejo que pronuncie. Pero no quiero promesas.
La vida surge de entre la tierra
Y sube por mis pies
La vida tiene dos asteriscos.
Dos puntos de encuentro.
Dos lozanías.
La belleza de mi hijo supera toda expectativa.
Lo miro y no puedo creerlo.
Lo toco y no puedo creerlo.
La sonrisa milagrosa
La pantera busca con sigilo, recupera sus espacios para crear
Para moverse
Vendrá hasta acá o sacará su libreta
En alguna sala de espera, o en un bar
Alguna vez
Regresaré a la noche
Pera está vez no va a engañarme con las luces de neón
Y el brillo de los espejos
No voy a asustarme con mi propio reflejo.
No me voy a dejar llevar a ninguna parte
Para conocer un tesoro escondido entre las piernas de nadie.
Karim Quiroga
Derechos Reservados © Moneda de Oro Ediciones
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